Mártir en tiempo pascual

Antífona de Entrada

Una luz eterna, Señor, brillará para tus mártires y vivirán para siempre. Aleluya.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Señor y Dios nuestro, que engalanaste a tu Iglesia con el martirio glorioso de san N., concédenos que, siguiendo sus huellas, como él siguió las de la pasión de tu Hijo, podamos llegar a la felicidad eterna.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Su amor a la vida no les impidió aceptar la muerte

Lectura del libro del Apocalipsis del apóstol san Juan
12, 10-12

Yo, Juan, oí en el cielo una voz poderosa, que decía:
"Ha sonado la hora de la victoria de nuestro Dios, de su dominio y de su reinado, y del poder de su Mesías; porque ha sido reducido a la impotencia el que de día y de noche acusaba a nuestros hermanos, delante de Dios. Pero ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y por el testimonio que dieron, pues su amor a la vida no les impidió aceptar la muerte. Por eso, alégrense los cielos y todos los que en ellos habitan".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 123

Nuestra alma se salvó como un ave de la trampa del cazador.

De no estar el Señor de nuestra parte cuando nos perseguían nos habrían ahí tragado vivos; contra nosotros tanto ardía su ira.
Nuestra alma se salvó como un ave de la trampa del cazador.

Las aguas nos habrían arrollado, nos habría el torrente sumergido; tragado nos habría el turbulento río.
Nuestra alma se salvó como un ave de la trampa del cazador.

Las redes se rompieron y escapamos de ellas. Nuestra ayuda nos viene del Señor que hizo el cielo y la tierra.
Nuestra alma se salvó como un ave de la trampa del cazador.

Segunda Lectura

Ustedes afrontaron duros y dolorosos combates

Lectura de la carta a los Hebreos
10, 32-36

Hermanos: Recuerden aquellos primeros días en que, recién iluminados por el bautismo, tuvieron ustedes que afrontar duros y dolorosos combates. Unas veces fueron expuestos públicamente a los insultos y tormentos. Otras, compartieron los sufrimientos de los hermanos que eran maltratados, se compadecieron de los que estaban en la cárcel y aceptaron con alegría que los despojaran de sus propios bienes, sabiendo ustedes que están en posesión de otros, mejores y perdurables.
Por lo tanto, no pierdan la confianza, pues la recompensa es grande. Lo que ahora necesitan es la perseverancia, para que, cumpliendo la voluntad de Dios, alcancen lo prometido.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Dichosos ustedes, si los injurian por ser cristianos, porque el Espíritu de Dios descansa en ustedes.
Aleluya.

Evangelio

El mundo los ha odiado

Ý Lectura del santo Evangelio según san Juan
17, 11b-19

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, levantando los ojos al cielo, Jesús oró, diciendo:
"Padre santo, guárdalos en tu nombre a los que me has dado, para que sean uno, como nosotros. Cuando estaba con ellos, yo guardaba en tu nombre a los que me diste, y los custodiaba; y ninguno de ellos se perdió, sino el hijo de la perdición, para que se cumpliera la Escritura.
Ahora voy a ti, y digo esto en el mundo para que ellos mismos tengan mi alegría cumplida. Yo les he dado tu palabra, y el mundo los ha odiado porque no son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. No ruego que los retires del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en la verdad; tu palabra es verdad. Como tú me enviaste al mundo, así los envío yo también al mundo. Y por ellos me consagro yo, para que también se consagren ellos en la verdad".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Que te sea grato, Señor, este sacrificio de expiación y de alabanza, que te ofrecemos en honor de tu santo mártir N. para que nos obtenga tu perdón y transforme nuestra vida en una continua acción de gracias.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Testimonio y ejemplo de los mártires

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.
Porque la sangre del glorioso mártir san N., derramada como la de Cristo para proclamar su fidelidad a ti, manifiesta tu admirable poder, que convierte la fragilidad en fortaleza y al hombre débil robustece para que sea testigo tuyo.
Por eso,
como los ángeles te cantan en el cielo, así nosotros en la tierra te aclamamos diciendo sin cesar:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da fruto abundante. Aleluya.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Penetrados del gozo de esta fiesta hemos recibido, Señor, los dones del cielo, concédenos, te rogamos, a quienes anunciamos con este banquete divino la muerte de Cristo, participar con tus mártires en la Iglesia de su resurrección.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

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